Educación al servicio del pueblo trabajador

Una educación al servicio del pueblo trabajador ha de conquistarse situando precisamente a los hijos e hijas de los trabajadores y sectores populares en el centro de la lucha en la construcción de una nueva educación.

Educación al servicio del pueblo trabajador

Educación al servicio del Pueblo Trabajador

Como punto de partida para abordar este eje fundamental de nuestra tabla reivindicativa, cabe señalar que el Frente de Estudiantes es un sindicato que representa y acoge al conjunto del estudiantado en tanto grupo social. Entendemos que la lucha estudiantil es la lucha en defensa de un nuevo modelo educativo opuesto al modelo privado al cual se dirigen las políticas educativas. Es decir, un sistema que garantice el acceso a la educación y que esta sea de la mayor calidad posible. En este sentido, cualquier estudiante que defienda esta máxima puede ser militante del Frente de Estudiantes.

Este proceso privatizador afecta esencialmente a los hijos e hijas del pueblo trabajador, a aquellas familias que por una razón de renta se ven afectadas por el desembolso económico que supone la educación, o bien aquellas que sufren las consecuencias del deterioro de la calidad de la enseñanza pública en favor de la privada. Así, la orientación sindical del Frente de Estudiantes se dirigirá a esta mayoría de estudiantes, y sus reivindicaciones se estructurarán en las dos líneas que previamente se señalaban: la defensiva y la constructiva. Una educación al servicio del pueblo trabajador es aquella gestionada democráticamente y que responde al principio de participación colectiva, ya que esta es la única forma de atender las necesidades e intereses del estudiantado.

En este punto es de obligada referencia la situación de los y las trabajadoras de la enseñanza, personal de servicios, administración, externas, etc. Cuando definimos nuestra propuesta de modelo educativo, hablamos de un modelo que garantice las mejores condiciones laborales para los y las trabajadoras del sector. Como ya hemos analizado a lo largo del documento, el actual modelo educativo responde a los intereses de las empresas privadas, que buscan en él un instrumento a través del cual formar a su antojo y necesidad la mano de obra que más les convenga en cada momento. Frente a esta situación, desde el FdE reivindicamos que una educación al servicio del pueblo trabajador garantiza no sólo la correcta formación de las nuevas generaciones y la no intervención del negocio privado empresarial en ellas, sino también unos puestos de empleo dignos, estables y con buenas condiciones laborales y salariales para el conjunto de los trabajadores del sector educativo.

 

Una educación al servicio del pueblo trabajador ha de conquistarse situando precisamente a los hijos e hijas de los trabajadores y sectores populares en el centro de la lucha en la construcción de una nueva educación. Para ello es necesario forjar una unidad de acción con los y las trabajadoras de la educación, así como con el personal no docente y de servicios. Son, por tanto, los propios estudiantes, en unidad con los trabajadores del sector, los que han de reivindicar sus derechos como tales, pues entendemos que el proceso privatizador afecta a ambos grupos sociales.