FRENTE DE ESTUDIANTES

La mujer en la Educación

La mujer en la educación

El papel secundario a nivel económico asignado a la mujer, ha pesado profundamente sobre las posibilidades del acceso de la mujer al mundo de la enseñanza y la educación hasta prácticamente finales del siglo pasado. A día de hoy, todavía existe una profunda desigualdad en las aulas del país. Desde el Frente de Estudiantes, te animamos a cambiarlo..

Si te interesa conocer el análisis del Frente de Estudiantes acerca del papel de las mujeres en la esfera de la Educación, puedes acceder a nuestro documento en el que también figura nuestra propuesta para un sistema educativo que garantice un futuro en igualdad.

Frente de estudiantes

El papel histórico de la mujer en la educación.

A lo largo de las distintas etapas de nuestra historia, la participación de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad ha estado condicionada por la división sexual del trabajo, elemento que nace casi a la vez que la propia historia y que ha posicionado a la mujer en un plano secundario respecto al hombre. Durante la Edad Antigua, Media y Moderna, en los distintos contextos occidentales, el mundo del saber y de la enseñanza estuvo prácticamente reservado para los hombres, aunque existe un pequeño porcentaje de notables mujeres intelectuales, poco estudiado y por ello también invisibilizado.

En occidente y concretamente en España, país donde la tradición católica goza de un mayor calado social, el papel secundario a nivel económico asignado a la mujer, legitimado ideológicamente por las tradiciones y los dogmas de la Iglesia Católica, ha pesado profundamente sobre las posibilidades del acceso de la mujer al mundo de la enseñanza y la educación hasta prácticamente finales del siglo pasado. La división sexual del trabajo consiste en asignar al hombre el llamado papel productor y a la mujer el papel reproductor. Todas las estructuras de poder en España han sacralizado y promovido esa división hasta tiempos muy recientes, relegando el papel de la mujer en la sociedad a algo puramente privado y doméstico. Decimos “hasta tiempos muy recientes” porque, de hecho, tras la Transición, parece confirmarse una pauta sociológica a nivel laboral: el acceso de las mujeres al mundo laboral, ya casi completado, aunque con características propias, se está dando mayoritariamente mente a través de su formación, que hoy en día ya es en términos estadísticos superior a la de los hombres en España. El resultado de esta formación, mayoritariamente en niveles superiores de enseñanza, es la incorporación laboral sobre todo en el sector servicios (mucho más que en el sector industrial y agrario).

Pero el camino recorrido hasta aquí ha sido largo y los obstáculos no han sido pocos. Exceptuando a las pocas pero notables mujeres de clases altas que tuvieron acceso a una enseñanza y llegaron a realizar investigaciones en diversos ámbitos científicos y humanitarios e incluso ejercieron como docentes, parece que el acceso de la mujer al mundo de la enseñanza (ya fuera como estudiante, trabajadora, docente, o investigadora) se inicia en el siglo XIX, época de pugna en España entre las estructuras feudales y las liberales capitalistas que finalmente se asentarían.