Sobre la nueva medida de regulación de prácticas por el Gobierno

Comisión Ejecutiva General

El Gobierno cerraba el año con la puesta en marcha de una iniciativa para que aquellos estudiantes que estén realizado prácticas no laborales y académicas externas o programas de formación sean dados de alta en el Régimen General de la Seguridad Social como trabajadores por cuenta ajena, aunque dicha actividad no sea remunerada. Esto incluye al alumnado que esté cursando titulaciones universitarias de grado, máster o de formación profesional superior o media.

Hasta ahora, los estudiantes que estuvieran realizando prácticas académicas -no laborales- con algún tipo de remuneración, estaban dados de alta en la Seguridad Social. Sin embargo, quienes realizarán estas prácticas sin contraprestación, no estaban obligados a ser dados de alta. A partir de ahora, será la empresa o institución destinataria la que asumirá la cotización a la Tesorería General de la S. Social del estudiante en prácticas sin contraprestación, aunque, eso sí, éste queda excluido del régimen de protección por desempleo.

Esta medida se sitúa en un contexto en que, por un lado, las prácticas no laborales, curriculares y extracurriculares, suponían, en muchos casos, un encubrimiento de contratos laborales no remunerados y no cotizados. Toda esta situación se veía reforzada por tratarse de una realidad difícilmente manejable en términos de cifras y datos. De esta forma, la regulación propuesta por el Gobierno viene a facilitar el acceso a información sobre el número de total de este tipo de prácticas, que supone un intento de clarificar una situación evidente de irregularidad. Las Universidades y sus Rectores ya han puesto el grito en el cielo. La CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas) ya ha notificado al Gobierno su claro desacuerdo con esta disposición adicional aprobada, en tanto que tendrán que asumir -en gran medida- las consecuencias de la misma. Qué no van a decir los empresarios.

Los estudiantes sabemos los grandes beneficios que supone ahorrarse no sólo la cotización sino también la remuneración de un trabajador en lo que muchas veces se configura sustancialmente como una relación laboral encubierta. Precisamente por ello, nuestra lucha no puede limitarse a aplaudir una medida que implica la obligación de las empresas o entidades en las que realicemos las prácticas de pagar nuestras cotizaciones, sino que tenemos que llevar nuestras reivindicaciones un paso más allá. 

En ese sentido, desde el Frente de Estudiantes declaramos que:

  • La medida efectuada por el Gobierno es necesaria pero no suficiente en la eliminación de los contratos laborales que se esconden tras las prácticas curriculares y no curriculares.
  • Las prácticas académicas han de desarrollarse siempre con una retribución al estudiante, y nunca en perjuicio de ningún puesto de trabajo o en sustitución de un trabajador.
  • Llamamos al estudiantado y los trabajadores a la lucha por unas condiciones laborales y de estudio dignas.

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